lunes 13 de julio de 2009

COMUNIDADES, REGIONES, ESTADOS, NACIONES, CIUDADANOS


Estuve hace pocos días en Barcelona. Me gustó mucho la ciudad, la vi más europea que Madrid, más cosmopolita, quizá por la cantidad de turistas y residentes euroasiáticos que la habitan. Los precios también me parecieron de más allá de los Pirineos. Había que pagar por todo. Los museos, el teleférico, la Sagrada Familia, con precios desorbitantes, obviamente para turistas. Pero sus kilómetros de carril bici urbano, el paseo marítimo, las playas de la ciudad, su diseño urbanístico racional, la arquitectura, el arte siempre presente, el casco viejo gótico y medieval, me encandilaron.
Utilicé el servicio de Cercanías para trasladarme al Aeropuerto, nada que ver con la magnífica conexión del metro madrileño con las cuatro terminales de Barajas. La Terminal B y C del Prat confusas en su señalización, cutres, no pasé por la nueva T-1, de la que hablan maravillas. El Metro me pareció oscuro, gris, algo claustrofóbico y caro. Sus indicaciones también me parecieron más complicadas que las del Metro de Madrid, más luminoso y colorista. No hago esta descripción para comparar una capital con otra, con la intención de minusvalorar a Barcelona. Nada más lejano en mi intención. Siempre he pensado que Barcelona se merecía más financiación, más infraestructura, al mismo nivel que la capital de España. No me parece de recibo que un catalán tenga que pagar por circular por sus autovías si quiere desplazarse a Girona o Tarragona, al resto de España por la AP-7 o hacia Francia. Por eso estoy a favor de que se invierta más y mejor en el servicio de Cercanías de Barcelona, en el Prat, como se ha hecho, en su metro, en autovías públicas y gratuitas, etc.. Lo que no estoy tan seguro es de que sea más efectivo ceder todo este dinero a la Generalitat para que lo gestione, pues creo que lo invertiría más en la construcción nacional de Cataluña, en la normalización lingüística, etc.., que en todo aquello más cercano y necesario para el ciudadano. Barcelona y Cataluña se merecen los mismos servicios que Madrid, al igual que Bilbao, Valencia, Sevilla, Málaga, La Coruña, Zaragoza, etc.., para crear una red de interconexión de ciudades grandes españolas. Lo que no me convence, es que la posible solución a esto esté en el traspaso de casi todos los servicios básicos a las comunidades autónomas en un modelo federalizante en el que el estado central no pueda decidir ni intervenir, una vez que el estado de las autonomías quede cerrado. Pienso, y quizá me equivoque, que la conversión de España en un estado federal asimétrico e improvisado, en el que el estado central desaparezca, sólo dará alas a la ideologización nacionalista de la gestión del territorio regional y local. Se puede descentralizar, ceder poder de decisión, pero dentro de unas reglas de juego bien marcadas. Una autoridad regional no puede decidir qué idiomas prioriza ni abrir embajadas político-culturales en el extranjero sin contar con el estado central. El dinero del estado central no debe ni puede subvencionar la creación de otros miniestados. La descentralización está para ayudar a los ciudadanos, no para dejarlos en manos de una autoridad ajena a sus intereses. Si descentralizas, es para hacer más competentes y efectivos esos servicios públicos, no para crear pequeñas instituciones nacionales de un posible país en creación. Yo me siento regionalista andaluz, federalista andaluz porque deseo lo mejor para mi tierra, tantas veces olvidada en el desarrollo y el progreso. Pero no quiero ver ninguna falsa y artificial construcción nacional andaluza que tenga como modelo Cataluña, Euskadi o incluso Galicia. Admiro la capacidad y la habilidad creadora, empresarial y de luchar por lo suyo de los catalanes y de la gente del norte en general, pues son un motor de desarrollo y de dinamismo. Creo que todo esto mejora y beneficia al conjunto del estado. Si se utilizara como causa por el bien común español, sería un hallazgo. Seríamos los alemanes del sur de Europa. Pero lo triste es que poca gente cree ahora en este país llamado España. Si cada uno, desde su tierra, aprovechara la descentralización para mejorar este país, realizaría un gran trabajo que beneficiaría al conjunto de la comunidad española.

viernes 19 de junio de 2009

¿Hay fín?


Hoy es mal día para hablar de la Ley de Partidos, de la mal llamada izquierda abertzale y de otros asuntos "sensibles" acerca del problema terrorista en el País Vasco. ETA ha asesinado a un inspector de la Policía Nacional cerca de Bilbao.

A todos esos que se les llena la boca con la palabra "conflicto vasco", deberían pararse a pensar si los únicos conflictivos no son los etarras y los que les apoyan.
Todos estos descerebrados que dicen que allí hay represión policial, invasión españolista, torturas y dispersión de los pobrecitos presos vascos, no se dan cuenta de que los que reprimen y coartan al resto de la población de Euskadi son ellos. Hablan de democracia, proclamando que hay que dejar decidir al pueblo vasco sobre su destino, pero no dicen nada sobre que es de recibo que el pueblo vasco pueda decidir autodeterminarse de ellos, los terroristas. ETA nunca solucionará nada "políticamente hablando". Si ha habido errores del gobierno central, tratando de negociar con ellos y de hablar con un presunto portavoz "político", lo que me parece muy equivocado, porque lo que es factible hacer es "sólo" detenerles y juzgarles. Otegi es sólo una excusa, un hombre de paja de ETA para hacer presentable a la Organización en unas presuntas conversaciones de "paz" con el gobierno. Aún aceptando que el Estado tenga presentes a los pocos miles de ciudadanos que apoyan el terrorismo de ETA, a la hora de saber como acabar con la banda, tendría que tener más claro cómo defender al resto de la ciudadanía, al igual que tendría que tener más claro que igual de peligrosa es la ultraderecha violenta que la ultraizquierda terrorista, y que si aplica la Ley de Partidos contra los que no condenan la violencia de ETa, así tendría que aplicarla contra los partidos neonazis que soportan y jalean la violencia sectaria y racista. Eta y su entorno es un problema social específico vasco enquistado en aquella sociedad, engrandecido a nivel político por cuestiones externas a la banda, de ahí su extrema importancia en los medios. Parece que los ataques de los neonazis no crean tanta alarma social. Como ETA es ambiciosa y mata a grandes objetivos policiales y políticos (sobretodo, aunque no ha parado en ciernes en matar a gente del pueblo y a trabajadores), se le escucha y se siguen sus comunicados como si fueran analistas políticos. Esto es lo intolerable. El Estado debe utilizar todos los medios a su alcance, de servicios secretos, policiales, y legales para acabar con ellos. Eso sí, sin caer en la mediocridad y la chapucería del GAL. Y no por ideología ni porque pensemos que aquello es España, sino por pura y dura venganza y justicia. Sé que el riesgo sería entrar en una espiral palestino-israelí de violencia sin fín. El Estado gana cuando emplea un intolerable y desproporcionado nivel de agresividad y violencia, pero también cuando se carga de razón democrática. Los terroristas no pueden tener los mismos derechos que la gente de bien. Siempre habría que dejar claro que no se está contra una ideología determinada, sino contra el uso militar de la violencia. Ese uso militar sólo le corresponde al Estado. Y yo, con mi voto y con mi pertenencia a este Estado, le autorizo a emplear el uso militar de la violencia contra los terroristas. ETA no es un ejército de un estado legal, por mucho que ellos lo crean, por lo que ésta no debe ser una guerra equilibrada entre dos estados. Tampoco ETA emplea guerra de guerrillas, por mucho que se crean gudaris (soldados patriotas vascos). Si a el GRAPO no se le permitió ninguna veleidad político-militar, ¿por qué se le permite a ETA?.
Aunque parezca un contrasentido con lo anterior : a los supporters ideológicos de ETA hay que derrotarlos con más y mejor democracia. Hay que desarmar argumentalmente a aquellos que apoyan a ETA como grupo revolucionario que lucha contra un estado fascistoide monárquico-franquista. Ilegalizando a Batasuna, Inicitativa Internacionalista etc., poniendo penas abusivas a los que queman las fotos del rey, sólo se consigue darles alas a los propagandistas anti-sistema. Hay que asumir que existen las ideas independentistas y anticapitalistas, no hay que penalizarlas. Lo que hay que penalizar es el uso indiscriminado de la violencia. La democracia española, la construcción del estado moderno, es francamente mejorable. Vivimos en un país poco informado, poco concienciado, con poca cultura ciudadana. Es fácil alimentarlo con ideas extremas radicales opuestas. Contra esto hay que luchar.

jueves 18 de junio de 2009

Entrevista del Follonero a Otegi


Me ha hecho reír la inteligencia y la ironía de El Follonero, porque sabe como preguntar lo que todo el mundo piensa, convirtiéndolo en una charla amigable, sin por ello ponerse de parte del entrevistado. Nos hace conocer el punto de vista de aquel que no nos gusta, sea Jiménez losantos ó Arnaldo Otegi, porque existen aunque los detestemos. Es necesario, es aire fresco para esta democracia intolerante en la que vivimos.

domingo 7 de junio de 2009

ERASED (BORRADO) : DOCUMENTAL SOBRE LOS BOMBARDEOS DE GAZA POR LA AVIACIÓN ISRAELÍ

Erased-wiped off the map from CIES IMATGES on Vimeo.

sábado 30 de mayo de 2009

¡¡Justicia!!


Izquierda Anticapitalista

"¿Quién representa al Pueblo?"

martes 26 de mayo de 2009

QUERER AYUDAR

Basta ya de ser tendenciosos, demagogos, sectarios, BIPOLARES. Parece que en este país sólo se puede ser a ciegas del PP o del SOE, ser del grupo Prisa o de El Mundo y la Cope. Estoy harto de tanta tensión innecesaria, de la corrupción del sistema, del descrédito de nuestros representantes políticos. Nunca fui comunista ni socialista, pero tampoco conservador. No creo en el neoliberalismo económico, pero sí en el liberalismo político, en el centrismo práctico que quiere resolver problemas. Amo el sentido común, detesto el consumismo, la venta de todo, la comercialización de la vida. No me gustan los excesos del capitalismo, pero no he conocido otra cosa. No vivo en Marinaleda, ojalá, habría que aprender de aquella experiencia igualitaria y que intenta ser justa. ¿Pero tengo que vestirme de revolucionario comunista con pañuelo palestino procubano para que me acepten como suyo? Nuestro sistema es tan heredero del marxismo como del liberalismo, vivimos en Europa, es nuestra tradición política. Si hay alguien del PP ó del SOE ó de IU ó QUIENSEA que no privatiza en demasía, que intenta corregir las injusticias, que sea imaginativo, ecologista, laico, que busque consensos, que nos haga confiar en la justicia, que arregle problemas sin caer en el fácil POPULISMO, a ese le apoyo. Alguien que deje vivir pero que no enriquezca a sus amigos o a sí mismo. Ese es mi ideal utópico hoy en día.

Análisis sobre la Crísis Económica ó de Sistema